Anoche apenas terminó el partido pensé y twittié esto, considerando que a veces damos por sentado lo que tenemos. (Igual, ni falta que hizo, muy bien festejado y disfrutado está siendo todo en este Mundial).
Más allá de ese twit al pedo me quedó dando vueltas cuánto se han demorado en repetir finales los países que lo consiguieron. Para esta cuenta, la unidad de medida es 4 años = 1 Mundial.
El primero en llegar y ganar fue Uruguay, que tardó 20 años en repetir con la excepción de una Guerra Mundial de por medio, y considerando que el de 1950 no se definió a un partido sino con un grupo pero el último enfrentamiento era de los dos seleccionados que lideraban y ofició de final de todos modos.
Italia fue la primera selección bicampeona y de manera consecutiva, tardando entonces 4 años entre sus dos primeras finales. Pero después tuvo que esperar 32 años (otra vez con una Guerra Mundial en ese total), para perder en 1970 ante Brasil; luego fueron 12 para la final que le daría el tercer campeonato en 1982. Sumaron otros 12 hasta el 1994 y nuevamente 12 para el 2006 que sería su cuarto Mundial.
Checoslovaquia y Hungría fueron las dos respectivas subcampeonas de Italia en 1934 y 1938. Ambas repitieron ese segundo puesto; la primera luego de 28 años en el Mundial de Chile de 1962, y los húngaros con sus magiares mágicos lo hicieron en el 1954 tras 16 años, pero fue solo un campeonato de ausencia entre una y otra final, nuevamente por la Guerra Mundial.
En el 54 hace su aparición la Selección que más finales jugó: la siempre respetada Alemania. Repitió tras 12 años en 1966, a los 8 en el 1974, nuevamente 8 para el 1982, y luego dos veces seguidas de 4 en 1986 y 1990. Así es, tres finales seguidas. Después de esa esperó una vez más 12 años para el 2002, y otros 12 para el 2014. Haciendo más cuentas: desde que llegó a la primera jugó 18 Mundiales y llegó a la final en 8, uno menos de la mitad; en promedio, casi cada dos campeonatos jugó el partido definitorio.
Holanda Países Bajos es la única Selección que llegó a tres finales sin coronar. Las dos primeras fueron consecutivas con la generación dorada anaranjada de la década del 70, jugando en 1974 y 1978 y perdiendo las dos veces con el anfitrión: Alemania y Argentina. 32 años le costó volver a una final para esta vez perder ante un equipo que marcó una época del fútbol como fue esa España del 2010.
La Selección más campeona en Mundiales, sólo perdió dos veces en el último partido y suma entonces 7 finales (contando una vez más el grupo definitorio del 50). La del Maracanazo fue la primera vez de Brasil, y regresó con la era de Pelé (y varios craques más) tras 8 años en el 58, repitiendo al siguiente final y copa, salteándose la del Mundial 66 con lesión de O Rei mediante, para llegar una vez más a levantar la Copa en el 70. El tetra se hizo esperar 24 años, y tras eso logró el mismo récord de tres finales seguidas de Alemania jugándola en 1998 y 2002, pero mejorándolo al ganar dos de tres.
El penúltimo es el segundo de los que llegó a la más reciente final. Francia alcanzó su primera final en el segundo Mundial que hizo de local, en 1998. A los 8 años repitió en la definición pero no en la Copa, y 12 años más tarde sí consiguió su segundo campeonato. Ahora en Qatar se suma a los que repiten final en dos mundiales consecutivos.
Antes de terminar, menciono a los que jugaron una final y no repitieron hasta este año: Suecia, Inglaterra, España y Croacia.
Reservo a Argentina para el último repaso. En los extremos de la historia en este momento. Jugó la primera final y jugará la última que hemos visto hasta ahora. Luego de 1930, nuestro equipo debió esperar 48 años para volver a definir el campeonato, y esa vez como local se la pudo quedar. Desde ahí la historia cambió por un período maradoniano y bilardista y repitió en el 86, tras 8 años, y en el siguiente 4 años después. La generación sucesora tuvo que esperar y tras varias frustraciones con cuartos de finales como techo (el Rubicón) recién en 2014 volvimos a una final. Y ahora lo que motivó esta catralada de datos al pedo: luego de ese período de 24 años de espera, en 8 años (y medio) repetimos en una final.
En perspectiva histórica es un récord notable. Considerando el período de posguerra, desde que llegó a la final del 78 como local, jugó 5 de 12 finales. Y contándolo todo, en Qatar alcanzó a Italia en el tercer puesto del podio de cantidad de finales con 6, luego de Brasil con 7 y Alemania con 8.
Pero para la generación que crecimos entre el último Maradona y el primer Messi, es algo no tan habitual que nos hace festejar tanto como festejamos, conscientes de lo poco común y de que puede tardar mucho en volver a suceder.



